Mosaic of Triratna Women

International Women's Day 2021: Chandrasiddhi

On Fri, 12 March, 2021 - 12:55
Chandrasiddhi's picture
Chandrasiddhi

Chandrasiddhi (Ella cuyo poder espiritual es como el de la luna).

Hola a todos, qué bello poder compartir con ustedes, muchas gracias. 

Fui ordenada públicamente el 23 de abril en el Centro Budista de la Ciudad de México.

Vivo en la Ciudad de México con mi esposo. Vivimos en un departamento diminuto cerca de la casa de mis padres. Por el momento no tenemos mascotas en casa, pero compartimos el amor de 2 perros encantadores compartidos com mis padres.

Actualmente me gano la vida trabajando en el negocio familiar en uno de los mercados más grandes de Latinoamérica llamado La Central de Abasto. Trabajo junto a mi padre, mi hermano (es 2 años mayor que yo) y una prima que es como una hermana para mí. Comercializamos granos de diversa índole como maíz, lentejas, frijoles de diferentes colores, caña de azúcar, etc.

He estado trabajando en el negocio desde 2012, ha sido todo un viaje encontrar la magia en este tipo de sustento, especialmente porque nunca pensé que trabajaría en ventas, no soy una persona de tipo empresarial. De alguna manera, aunque a veces me encontré resistente a la idea de estar en este negocio, reconozco me dio muchas oportunidades, tales como tener el tiempo para asistir al Curso del Dharma para jóvenes mujeres en Adhisthana en 2016, así como el tiempo para continuar con mi Ir a Refugio desde que era mitra. Me siento muy agradecida por eso.

Debo decir que experimentar las luces y las profundidades de la vida dentro de la pandemia mundial del coronavirus ha cambiado muchas cosas en mí. Tuve un año muy duro en el 2020, mis padres, mi hermano, mi esposo y yo nos infectamos de coronavirus, no tuvimos momentos dolorosamente físicos con la enfermedad, sino sensaciones de incertidumbre, más que nada el miedo de perder a mis padres. 

También otro problema fue que mi padre contrajo tuberculosis ósea en la columna vertebral a fines de 2019, la detección tardía generó mucho dolor en su cuerpo, literalmente se estaba muriendo, de hecho, pensé que lo perderíamos.

En medio de todas las emociones familiares, las ventas del negocio disminuyendo alarmantemente debido a la situación, muchos clientes y proveedores se contagiaron, algunos tristemente murieron, algunos sobrevivieron. Hasta ahora las ventas son bajas para todos. Creo que el apoyo que existe entre mi familia, especialmente el lazo y la conexión que he hecho con mi hermano, me ha dado la confianza y la fe de que todo estará bien, es sólo una fase. 

Afortunadamente está bien mi papá, lo único con lo que me quedo es que no importa cuánto pierda en la vida, de lo que se trata de es de abrir mi corazón a la incomodidad y confiar, confiar en el Dharma que llevo dentro. 

En este momento soy Convocadora de Mitras junto a un maravilloso amigo, Dh. Aryadarshin, también soy parte del Consejo del Centro Budista de la Ciudad de México.

Hasta ahora, estas oportunidades me han dado muchas bendiciones: nuevas amistades espirituales, he podido aprender de mis hermanas y hermanos en la Orden, he podido estudiar temas encantadores del Dharma, y más que nada, he podido seguir adelante con mi Ir al Refugio. 

Sin embargo, en medio de los problemas que tuve el año pasado, no siempre fue fácil recomponerme para dar mi servicio a la comunidad, al menos eso fue lo que pensé al principio. En lugar de eso, descubrí que aunque todos estamos tan lejos, aún con las actividades a través de Zoom,  todavía todos podemos sentir la conexión y la calidez, me doy cuenta de que no me estaba dándome a la comunidad, sino que estaba recibiendo la magia de la Sangha como un amoroso consuelo. 

Las oportunidades que he encontrado después de todo esto, incluso con el triste cierre de uno de los Centros Budistas, el Centro Budista de Coyoacán. Es que la continuidad de Triratna depende de cuán unida esté la Sangha. Así como pasó mi vida personal, no importa cuánto podamos perder en la Orden (en términos materiales) lo importante es abrirnos ampliamente a la incomodidad y confiar en el regalo de las joyas que ya tenemos.

***

Hello everyone, it’s so lovely share myself with you, thank you for the invitation. My name means She whose spiritual power is like the moon and I was publicly ordained the 23rd April 2017 in the Mexico City Buddhist Centre.

I live in Mexico City with my husband. We live in a tiny flat near my parents’ house. At the moment we don’t have pets at home, but we share the love of 2 lovely dogs that live with my parents.  At the moment I work in the family business in one of the biggest markets in Latin America. It’s called Central de Abasto (Wholesale Market). I work along with my father, my brother (who is 2 years older than me) and a cousin who is like a sister to me. We sell grains like corn, lentils, beans of different colors, sugar cane etc.

I have been working in the business since 2012. It has been quite a journey to find the magic in this kind of livelihood, especially because I never thought I would work in sales; I am not a business- type of person. Somehow, even though I found myself resistant of the idea sometimes, it has given me lots of opportunities such as have the permission to attend the Young Dharma Life Course at Adhisthana in 2016, as well as time to develop my Going for Refuge since I became a GFR mitra [a Buddhist who is in training for ordination]. Now I am just very grateful. 

I have to say that the experience of the heights and depths of life during the global coronavirus pandemic has changed lots of things for me. I had a very hard year in 2020. My parents, my brother, my husband and I got the coronavirus. We didn’t have painful moments with the sickness, but with the uncertainty around losing my parents. Also another issue was that my father got bone tuberculosis at his spine at the end of 2019. It was detected late because he was experiencing lots of pain in his body. He was literally dying and I actually thought we would lose him.

In the mist of all the family emotions, the sales of the business alarmingly decreased due to the pandemic situation. Lots of clients and suppliers got infected - some of them sadly died, some survived. Sales are still low for everybody. I think the support within my family, especially the bond between my brother and I, give me faith and confidence that everything will be fine, it is just a phase. 

Luckily my father is fine now. The only thing that remains is my deep gratitude and also the learning that it does not matter how much loss is in my life, it’s about opening my heart to the uncomfortable experience and trusting the inner Dharma I already have in me. 

At the moment I am Mitra Convener alongside a wonderful friend, Aryadarshin. I am also a part of the Council at the Mexico City Buddhist Centre. So far, have these opportunities have gave me lots of blessings: new spiritual friendships, learning from my sisters and brothers in the Order, studying lovely Dharma topics, just continuing to Go for Refuge.

However, in the mist of the problems I had last year, it wasn’t always easy to pull myself together to give myself to the community - at least that was what I thought at the beginning. Rather than that, I discovered that even though we all are so far, with the activities via Zoom, we all can still feel the connection and the warmth… I realize that I was not giving myself away, but receiving the magic of the Sangha as a loving comfort.

The opportunities I have found after all of these, even with the closing of one of the Buddhist Centres in Mexico, the Buddhist Centre of Coyoacan. The continuity of Triratna depends on how much the Sangha is united. And, like in my personal life, it does not matter how much we have lost in the Order, in material terms, the important thing is to widely open ourselves to the discomfort and trust the gift of the Jewels we already have.

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